¡FUERA EL FMI Y EL BANCO MUNDIAL!¡Liberemos al Sur Global de los parásitos imperialistas!

Declaración de la Alianza Internacional de Migrantes (IMA) A propósito de las próximas reuniones del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia, del 12 al 17 de octubre de 2026

Mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Grupo del Banco Mundial (BM) se preparan para reunirse en Bangkok del 12 al 17 de octubre de 2026, llamamos a todos los trabajadores, campesinos, jóvenes y comunidades de los países explotados a manifestarse en contra del FMI y el BM, instituciones financieras que están al servicio de las corporaciones de Estados Unidos y de sus aliados y que usan el chantaje de la deuda para saquear y explotar a los pueblos con  la complicidad de sus propios gobiernos.

Las políticas que imponen y recomiendan el FMI y el BM destruyen comunidades, alientan la reducción de los salarios, la eliminación de los subsidios y la reducción de los servicios públicos, presionan por la privatización de las empresas y bienes públicos, como el agua, la tierra, la electricidad, el gas y el transporte. Los grandes terratenientes, las corporaciones y los gobiernos piden préstamos al FMI y al BM para financiar proyectos destinados a sus propios beneficios e intereses. El FMI y el BM imponen condiciones leoninas para sus préstamos, como las «políticas de flexibilización laboral», los «impuestos regresivos al consumo» y los «programas de ajuste estructural», que recaen en la pérdida de soberanía en favor de las transnacionales, mayores márgenes de ganancia para el capital y mayores costos de pago para la clase trabajadora.

Otras condiciones impuestas por el FMI y el BM son la eliminación de restricciones al libre flujo de capitales externos y la reducción o eliminación de impuestos a las importaciones, la desregulación del mercado laboral y la privatización de los activos públicos, todo lo cual contribuye a la pérdida de competitividad de los productores nacionales, al cierre de sus actividades, a la pérdida de empleos y oportunidades, al deterioro de los servicios de salud y educación de calidad y al encarecimiento de los bienes esenciales. Muchas personas, por ello, se ven forzadas a migrar. 

El FMI-BM financia la minería y las industrias extractivas en zonas rurales para masacrar a comunidades y saquear los recursos naturales. El FMI-BM apoya directamente las guerras de agresión de Estados Unidos, con el BM al frente del “Consejo de Paz” y del “Fondo de Paz para Gaza”, iniciativas impulsadas por el gobierno estadounidense bajo Trump.

Los fabricantes locales y los trabajadores agrícolas se ven obligados a competir con los productos excedentes importados y vertidos por los imperialistas cuando los mercados de sus propios países están saturados por la sobreproducción. El gobierno de turno da la bienvenida a los imperialistas extranjeros para que dominen la economía nacional con sus fábricas, plantaciones, minas y “zonas económicas”, que generan enormes ganancias para los imperialistas y sus cómplices locales. Los imperialistas frenan el desarrollo de las industrias nacionales en los países que explotan para garantizar una dependencia total del capital y de los bienes extranjeros.

Vemos los efectos del FMI-BM en nuestra vida cotidiana:

  • Los empleos permanentes son reemplazados por trabajos contractuales, temporales o tercerizados.

  • Aumentos en los precios del gas, la electricidad, el agua, el transporte y otros servicios públicos privatizados.

  • Servicios de salud inadecuados e inaccesibles.

  • Educación costosa y de baja calidad.

  • Pérdida de medios de vida entre agricultores, pescadores y otros productores rurales.

  • Una dependencia cada vez mayor del capital extranjero, los productos importados y las empresas multinacionales.

Cuando ya no podemos vivir en nuestra propia patria, ¿adónde vamos?

Muchos de nosotros nos trasladamos a otras ciudades y cruzamos fronteras para convertirnos en ciudadanos de segunda clase en tierras extranjeras, donde ingresamos a sectores mal remunerados como el trabajo doméstico, la construcción, la agricultura, la manufactura, la logística y otros.

Somos discriminados y criminalizados por gobiernos que, en muchos casos, son responsables de nuestro desplazamiento en primer lugar mediante el FMI-BM. El concepto del Banco Mundial de “migración para el desarrollo” promueve acuerdos bilaterales y multilaterales entre países exportadores e importadores de mano de obra a través del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo (GFMD). El Foro Mundial sobre Remesas, Inversión y Desarrollo (GFRID) promueve la monopolización de las remesas para financiar los proyectos de sus inversores.

Entre las políticas del FMI que explotan nuestros países de origen y el Banco Mundial que se beneficia de nuestro trabajo y nuestras remesas, estamos constreñidos y exprimidos hasta la última gota en cada etapa de nuestras vidas.

Detrás de cada trabajador migrante hay una historia de migración forzada. Somos agricultores cuyas tierras fueron arrebatadas, madres que mantienen a sus hijos y jóvenes que no encuentran oportunidades en sus propios países.

Nuestra demanda es sencilla: ¡FUERA EL FMI–BANCO MUNDIAL!

Debemos destruir esta maquinaria imperialista que controla nuestra economía, nuestra política y nuestra cultura para su propio beneficio. Hacemos un llamado a todos los trabajadores del Sur Global y del Norte Global a salir a las calles y luchar contra el FMI-BM este mes de octubre.

Lee nuestro documento informativo sobre el FMI-BM y la migración forzada para obtener más información.

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